miércoles, 26 de febrero de 2014

Isadora Duncan

Si me preguntan a voz de pronto quien es Isadora Duncan no sabría que contestar; si se trata de una cantante, una bailarina, una deportista, quizás una actriz ... Esto es lo que tiene la ignorancia y esto, lo digo con todos mis respetos porque hasta el día de hoy, esta mujer había permanecido en mi más sincero anonimato.
Me complace presentaros a Ángela Isadora Duncan, (San Francisco, 27 de Mayo, de 1877 - Niza 14 de Septiembre de 1927) bailarina y coreógrafa estadounidense, considerada por muchos como la creadora de la danza moderna.
Fué una niña solitaria y retraída que, desde muy pequeña, dedicó su vida a la danza; solía jugar en la playa mientras observaba el mar y quedaba maravillada por el movimiento de las olas, razón por la cual, años más tarde, se convertirían en el origen de su peculiar estilo de danza.
Durante su etapa londinense, ciudad a la cual emigra junto con su hermana y madre, pasa largas horas en el Museo Británico y allí, queda fascinada por las expresiones artísticas de la Grecia clásica, de las que adoptará algunos elementos característicos de su danza. 
Se aleja de los patrones clásicos conocidos hasta entonces incorporando puestas en escena y movimientos que tenían más que ver con el expresionismo y por tanto a una búsqueda de la esencia del arte que solo puede proceder del interior.

Pero, la gran contribución de Duncan a la danza no se limita a su técnica de baile y coreografías. Duncan dedicó su vida a hacer visible la danza como un arte legítimo. Hizo numerosas conferencias acerca de la danza y escribió The Art of Dance (El arte de la Danza), un libro que se ha convertido en un requisito de lectura para los que estudian danza.
Este tipo de personas que son capaces de transmitir desde lo más profundo de su interior todo la calidad y talento que tienen haciendo sentir, emocionar, vibrar a todo aquel que se encuentran a su alrededor, las convierte en especiales y por ese motivo, en la actualidad, el legado de Duncan se conserva mediante la labor de las discípulas de las discípulas de Duncan. 
Este grupo selecto de bailarinas y maestras de baile se dedican a presentar las coreografías de Duncan que aun se conservan y a enseñar la Técnica Duncan.

Supongo que, de alguna manera, me siento identificada por esa pasión respecto a algo en concreto de la vida ya que, desde bien pequeña, con 5 años, tuvo claro a lo que quería dedicarse y sobretodo lo que le hacía realmente feliz. 
Hay personas que, por desgracia, se pasan los días o la vida buscando algo que les llene, les motive, les haga felices y las personas que son capaces de encontrarlo se sienten llenas, tranquilas y orgullosas de disfrutar, sentir y vivir cada segundo de sus días.

Mi consejo es que busquemos en nuestro interior aquello que nos haga sentir bien, que sólo de pensar en ello se nos iluminen los ojos, nos aparezca una sonrisa en la cara y se nos acelere el corazón.
Eso es la vida. Sentir, emocionarnos, transmitir y expresar todo aquello  que llevamos en nuestro interior.

Bibliografia: www.youtube.com
www.wikipedia.es
www.baile.about.com

domingo, 9 de febrero de 2014

La expresión corporal en mi vida


Podría afirmar que la expresividad es un aspecto muy característico de mi persona; desde bien pequeña he sido una niña muy expresiva tanto a nivel gestual como corporal pero quizás durante mi etapa como deportista profesional y por el tipo de deporte en el cual ha girado mi vida (judo) la expresividad no es algo que haya podido manifestar de manera exagerada debido a que cualquier palabra o gesto fuera de lugar podía ser sancionado durante un combate pero eso, no ha sido motivo para que haya dejado de transmitir a través de mis gestos, caras o acciones, momentos emotivos, de tensión, de máxima dureza que haya podido sentir; de hecho, la mejor manera que me comunicaba con mi entrenadora era a través de gestos ya fueran con las manos o con la cara.
Una imagen vale más que mil palabras y hay fotos que plasman perfectamente lo que he sentido en ese momento, hoy las veo y soy capaz de recordar rápidamente y con total claridad el sentimiento que he podido vivir en esa situación.
Es muy importante transmitir, sentir, expresar lo que llevamos dentro, no sólo nos ayuda a nosotros mismos puesto que nos hace liberarnos de sentimientos ya sean buenos o malos que guardamos en nuestro interior sino también, a ser capaces de hacer sentir a los demás lo que nos ocurre sin tener que decir una palabra.